Soy una imprudente: nací en Argentina; la cita tiene tanto de Borges que me asusta demasiado.
Se le abrió esa puerta de la mente, esa que dice a lo nuevo: pasa. Se le acercó lo desconocido. Solía temer y apartar la mano, sin embargo, creció. Y todo aquello que la apartaba de nutrirse desapareció.
¡Qué bueno que [...]
Archivos de la categoría ‘Fotografías’
Apertura mental
Publicado en Fotografías el Sábado, Octubre 11, 2008 | 2 Comentarios »
Fotografía Empática
Publicado en Fotografías el Domingo, Octubre 5, 2008 | Deja un Comentario »
Lo que pasa cuando mueres: Una idea que nació hace años y se plasmó este. Porque soy multifacética y lo asumo con felicidad.
1 toke Nakamiano
Publicado en Fotografías el Sábado, Octubre 4, 2008 | Deja un Comentario »
Serie de fotos con el touch de excentricidad semi-pop contemporáneo surrealista, de hondo contenido, que me caracteriza (¿eh?) Y, sobre todo, con buen gusto.
Puzzle
Publicado en Fotografías el Martes, Septiembre 2, 2008 | Deja un Comentario »
Dicen que sólo el que tiene verdadero interés en el resultado logra la conciencia necesaria para disfrutar el camino. ¿Será?
Cuando Malena abrió la caja, cuya foto en la parte superior le pareció conocida, procuró el cuidado suficiente para que ninguna pieza se perdiera.
Afuera el sol jugaba entre las nubes, o al menos eso comentaban las [...]
Inquietudes de la mente inquieta
Publicado en Fotografías el Martes, Julio 29, 2008 | Deja un Comentario »
Las venas de agua que surcan mi pueblo pintan de siembra improvisada sus párpados de ribera. Y siempre, siempre, me regalan alguna sorpresa.
De entre ellas, una imagen en mi mente juega curiosa: un paraguas abierto y azul cobalto entre las rocas de madrugada.
Desde entonces me regalo cada día una historia diferente al respecto. [...]
Mandamientos Nakamianos
Publicado en Fotografías el Sábado, Julio 12, 2008 | Deja un Comentario »
Chapuzones matutinos
Publicado en Fotografías el Miércoles, Junio 25, 2008 | Deja un Comentario »
Recostada sobre la fresca hierba perfumada, plácidamente acariciada por la suave brisa circundante, entreabrí apenas los párpados. No había otra cosa que paz.
Giré un poco la cabeza; la cascada seguía allí, rociando rocas y vegetación en su caída natural majestuosa. También seguían allí los grupos de flores diseminados a ambos lados.
Una sensación de energía me [...]


