No se me ocurre mejor manera de empezar este post que dándote gracias, querido lector, por esto:
Por elegirme, por acercarte. GRACIAS!!
Y como ya te he alabado mucho… a lo que vinimos
Independientemente de mis cafés e infusiones varias matinales, sigo en contacto con mi grupo de amigos que se expande; y de esas conversaciones he de destacar, además de la hilaridad, de los crecimientos, de la alegría de sus crecimientos, y de como mil etcéteras, un punto en común entre aquellos que, tras un periodo arduo, pero ARDUO, de vida, atraviesan en la tranquilidad de un momento mucho más beneficioso, por un estado des-motivacional.
Aprovechando esta pausa en mi diaria rutina, comparto con vos un extracto de lo que me dejó el reflexionar al respecto de esa sensación que, obviamente, vivencié: se des-aceleró un mecanismo de supervivencia con que conviví muchos años. ¿Me desmotivé?, eso creía.
Habituarme a la nueva situación, mucho, MUCHO más favorable, me costó. Tal vez hoy descreo que uno se acostumbre fácil a lo bueno, creo que uno recorre un camino en ese nuevo entorno y situación.
Es como un duelo, pero por primera vez por algo mejor, sin dolor, sin carencia, sin sufrimientos; hay como un espacio, pero no es un vacío.
Los motivadores de antes son obsoletos, y no es una patología. Es un momento de crecimiento, de encuentros con quien en verdad sos.
Si te sirve, querido lector, hazlo propio: tómalo.
¡Que tu semana siga siendo espléndida!
Un beso, un abrazo y …. como siempre:
- Soy profunda; alta … Y ese guarango de la sala que no se esconda en la multitud



Por mi parte, no puedes quejarte, hay fidelidad y muchos de mis visitantes también pasean por tu espacio.
Un beso, Carina.
¿Quejarme? Más que agradecida querido Lord (inspirador de llamar ‘querido lector’)!!!!
Un abrazo enorme!